En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.

Albert Einstein

Crisis ¿qué crisis? Ésta es una pregunta recurrente desde que el grupo Supertramp sacó al mercado su conocido LP con el mismo título. Lo difícil es la respuesta, y  a muchas de las Pymes les es difícil analizarla y contestar adecuadamente. Para muchas empresas, la crisis es de demanda; motivada por la reducción drástica de la financiación a las familias.

El efecto es que la mayoría de empresas y empresarios están en estado de shock. No saben bien qué hacer y les cuesta reaccionar.

Por otra parte, el entorno está cambiando aceleradamente. Las nuevas tecnologías están revolucionando el mundo, especialmente en los hábitos de compra. El cliente de toda la vida se nos está diluyendo de entre las manos ya que tiene más información, dispone de una oferta más amplia y más enfocada a sus gustos y necesidades y mayor comodidad para comprar.

La solución no es fácil, pero hay que ponerse manos a la obra. En estas ocasiones hay que tener muy claro que o te adaptas y cambias o te extinguirás. Ya lo expuso Charles Darwing en su Teoría de la evolución de las especies.

El asunto hay que abordarlo con “inteligencia”, toda la que exista en la empresa, y plantearse claramente hacia dónde hay que ir. No es solamente plantearse la estrategia de la empresa, hay que plantearse, incluso, el modelo de negocio. El nuevo entorno tecnológico ofrece muchas palancas de cambio al modelo actual y hay que indagar a fondo cómo podemos sacarle el máximo partido.

Estos planteamientos llevan tiempo y mucha reflexión. En consecuencia, cuanto antes empecemos a reflexionar sobre ello mejor.

De resultas de esta crisis, al igual que en todas las anteriores, sólo habrá dos tipos de empresas: las camaleónicas, que habrán sabido cambiar y adaptarse , y las que habrán ido menguando hasta, tal vez, desaparecer.

Visto lo visto, mejor cambiar.

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